25 mayo 2009

La disertación como obra.

Disertación de artista. Walid Raad en La Universidad Politécnica de Valencia*1 .

por Guadalupe Aguiar

(publicado en Nonsite)



La copa de agua, la disposición de las sillas, el momento de la presentación, los agradecimientos, las preguntas del público, los silencios incómodos previos, los clichés del orador, las fallas técnicas de audio o imagen, todo ello hace que a nadie le quepan dudas: estamos asistiendo a una disertación. Y Walid Raad*2 se encarga de remarcárnoslo. Asistir a una disertación de Raad es ser parte de una de sus obras.

Nos cuenta que, desde hace algunos años, debe enfrentarse periódicamente a dos evidencias. La primera: que le piden más a menudo hacer disertaciones sobre su obra que participar en exposiciones. La segunda: que la cantidad de documentación que posee sobre su producción es significativamente mayor que el volumen de la obra en sí. Esto, lo sabemos, le ocurre a un gran número de artistas contemporáneos. El discurso oral y el registro documental de hechos artísticos tiene hoy una fuerza que se alimenta no tanto ya -o no sólo- de la espectacularización del mundo sino de la manera en que las instituciones universitarias asumen el rol de “formadores de artistas”.

Es allí donde Raad encuentra sus intereses, y se vale de su propia experiencia como artista-contemporáneo-en-el-mundo-occidental para encauzarlos. Lo que se propone Walid Raad no es hacer una disertación sobre su obra artística, sino que la propia disertación se convierta en obra.

En este caso, en un aula de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia y frente a una treintena de personas, comienza haciendo, con agudeza e ironía, un análisis detallado de la manera en que suelen darse las charlas de artistas, de los protocolos que siguen y de los efectos que obtienen.

¿De dónde surge el formato de las ponencias de artistas? Aquí van algunos de los datos ofrecidos por Raad:

- En Estados Unidos se gradúan en Bellas Artes 11.000 personas por año.

- Los artistas ya no se forman en las tradicionales escuelas de arte, sino en la universidad.

- Esto aumenta su popularidad, pero sigue convalesciente la manera de formar artistas.

- Cada vez se lee más teoría crítica en las carreras de Bellas Artes.

- Hay una división entre los alumnos que se supone que “leen” y los que “hacen”, y esta misma división se aplica también entre docentes.

Raad está fascinado por estos modelos y encuentra en ellos una interesante abstracción que se repite de forma caricaturesca en casi todas las universidades del mundo. ¿De dónde surge este formato en el que el estudiante combina la creciente lectura de teoría con el hacer obra? Su respuesta está ubicada temporal y geográficamente: “en el momento en que, en Estados Unidos, unos artistas deciden no hacer objetos vendibles.”

El incremento de las residencias, becas, subvenciones y apoyos para el desarrollo de proyectos de artistas es la manera en que se sostienen aquellos “cerebros anticapitalistas” [sic], que ya no venden objetos, sino su propia presencia. Según Raad, estos artistas se venden a sí mismos, por lo tanto en ambos casos hay algo que se comercializa.

Cuando empezó a interesarse en la “performance” del disertante, él no era consciente de que, desde hace algunas décadas, performers y actores ya utilizaban este formato como obra de arte. Hay monologuistas, dice, que “llevan a niveles increíbles el control de sus movimientos, gestos y signos corporales en general: comenzar a sudar en el momento justo, tener tics nerviosos o cambiar el tono de voz de maneras efectivas, etc”. Él se sabe incapaz de conseguirlo, y se pregunta si es por eso,“o por alguna maña del gremio”, que un artista cobra groseramente menos que un actor al hacerlo. Sin embargo, muchos artistas se dedican casi con exclusividad a dar charlas. Raad explica que el tipo de economía, de estructura política y de sistema social en el que está participando como actual ciudadano de los Estados Unidos, le obliga a pensar y decidir cosas en relación a estas cuestiones de forma constante.

Recién a partir de este punto, dichas estas cosas y habiendo ubicado al espectador en esa visión performática que tiene toda presentación, incuida la suya, Walid Raad comienza a “hablar de su trabajo”. Recién aquí, después de haber usado la mitad de su tiempo de exposición en hablar precisamente de ella. Recién ahora, y casi corriendo, activa el proyector, pone una serie de imágenes y comienza un relato sobre su producción anterior, sus procesos creativos y sus experiencias de vida. Aquí, podríamos decir, empieza la “disertación de artista”. Pero ya es difícil para los asistentes entrar en el juego, olvidarse de aquel aparato discursivo que se activa con cualquier conferencia. Y ya la botella de agua y la copa, la mesa que lo separa del público, la persona que lo presenta y el modo en que acabará, la reacción de los asistentes y cada uno de los detalles que hacen de ésta una presentación normal -una presentación normada- se vuelven sospechosos. El hechizo se ha roto y la seducción se deposita ya no en el discurso sobre las obras, sino en cómo y por qué ese discurso obra en nosotros.
NOTAS

*1 Conferencia de Walid Raad organizada por la Universidad Politécnica de Valencia en colaboración con el Instituto Valenciano de Arte Moderno, en el Salón de Grado de Dibujo de la Faculltad de Bellas Artes, el 28 de abril de 2009.

*2 Walid Raad es artista y profesor asociado de Arte en la Cooper Union de Nueva York. Su trabajo hasta la fecha abarca instalaciones, performance, video y fotografía, y ensayos literarios. Creó The Atlas Group (http://theatlasgroup.org), un proyecto de 15 años entre 1989 y 2004 sobre la historia contemporánea del Líbano, con particular énfasis en las guerras libanesas de 1975 a 1991. Su trabajo ha sido exhibido en la Documenta 11 (Kassel, Alemania), La Bienal de Venecia (Venecia, Italia), el Hamburger Bahnhof (Berlín, Alemania), Homeworks (Beirut, Líbano) y numerosos otros museos y eventos de Europa, Medio Oriente y Norteamérica. Sus libros son: “The Truth Will Be Known When The Last Witness Is Dead”, “My Neck Is Thinner Than A Hair”, “Scratching On Things I Could Disavow” Y “Let’s Be Honest, The Weather Helped”. Walid Raad es también miembro de la “Arab Image Foundation” (Beirut/Nueva York – http://www.fai.org.lb)

1 comentario:

el autómata caramba dijo...

Hola Guada!

me llevo este post a ieii.blogspot.com

Un saludo!
Loren